Acerca de la lactancia

Por qué elegir dar leche materna

La lactancia es una verdadera bendición que Dios nos da a las mujeres. No es fácil hacerlo, sin embargo reconocerás lo hermoso que es y cómo fortalece el lazo de amor y cercanía con tu bebé, además de que para él es un manjar lleno de anticuerpos, nutrientes, consuelo y amor.

Si tu bebé nació por cesárea, es una segunda gran oportunidad que la vida te da para fortalecer el instinto maternal naturalmente, ¡no lo dejes pasar! No importa que tu bebé ya tenga varios meses de nacido y que haya tomado fórmula durante ese tiempo. Es posible volver a lactar de lleno y deshacerte de las mamilas o biberones.

Recuerda que originalmente somos mamíferos, que es lo natural, y que la Organización Mundial de la Salud (o sea, los mejores doctores reunidos de todas partes del mundo) recomienda extender la lactancia mínimo hasta los dos años de edad del bebé, y exclusivamente dentro de los primeros seis meses, es decir, sólo leche y ningún otro líquido o alimento (ni té, ni agua, como decían las abuelitas, con todo respeto). En otras palabras, no hay nada mejor que la leche materna. Si pudieras, no le darías LO MEJOR a tu bebé? Pues la naturaleza nos dotó de lo mejor y de lo más práctico. No necesitas entibiar agua, ni lavar biberones, ni contar cucharadas de polvo, ni gastar dinero. Sólo necesitas ser muy paciente (para amamantar a demanda, es decir, cuando el bebé lo necesite y quiera) y muy valiente (para amamantar, en ocasiones, en público, e ir en contra de la gente que te dice que tu bebé se queda con hambre, que lo estás haciendo muy dependiente de ti, etcétera).

Pero seré sincera y confesaré una desventaja (no tan grave) de la lactancia: el bebé nunca dormirá tanto como con la fórmula. Es decir, notarás que sus siestas serán muy cortas, y por ende tendrás menos tiempo de hacer algo para ti o para tu casa. Aunque también por eso mismo se advierte que la llamada muerte de cuna es elevadamente más frecuente en bebés que no son amamantados, es decir, que mueren durante un sueño largo y profundo por la pesada fórmula. En otras palabras, esa desventaja que menciono es, en realidad, una ventaja🙂.

Trata de amamantarlo tanto como puedas! Sin biberones. Porque no sólo es importante alimentarlo con lo mejor, sino también el contacto físico madre-hijo es esencial. Nunca será lo mismo si el papá le da la mamila, o la abuela, ya tendrá el bebé durante su vida otras actividades para involucrarse afectivamente con ellos, pero mientras tanto, a las mamás nos fue dada esta responsabilidad absoluta. Hay una página que descubrí hace poco, pero es de lo mejor para la que busca informarse sobre el tema: http://cozybebe.blogspot.com/ y obtén ayuda en línea en facebook con LIGA DE LA LECHE https://www.facebook.com/#!/ligade.laleche . Estas chicas son profesionales en el tema.

Posiciones para amamantar

Existen varias posiciones para que puedas amamantar a tu bebé dependiendo de la actividad que quieras hacer. Además, si has tenido congestión de seno, variar la posición te puede ayudar mucho, ya que tu bebé puede alcanzar y aliviar la zona congestionada (lee acerca de ésto en la sección de Congestión de seno en este blog). Una almohada especial para amamantar realmente puede ser muy práctica. Es muy cómoda y te puede servir incluso para dormir o sentar al bebé, para que comas al mismo que el mama, para viajar en avión, etc.

  • Balón de futbol. Esta posición es perfecta si quieres leer o comer al mismo tiempo

  • Cuna. La típica, con el bebé vientre con vientre. Y en esta posición puedes incluso limarle o cortarle las uñas de la mano que le queda libre

  • Bebé sentado. Para cuando esté lo suficientemente grande como para poderlo incorporar

  • Acostados (o colecho). Si la utilizas sólo en las noches, el bebé relacionará más rápido que es de noche y que es hora de dormir

Mitos sobre la lactancia

Escucharás de muchas personas las siguientes frases. Yo cometí el gran error de seguir algunos de ellos y lo pagué caro. ¡No lo hagas tú! Y por favor no “tires la toalla en el primer round”, cree en ti, en nuestra naturaleza, y pide a tu pareja todo el apoyo para que tu lactancia sea feliz y base fundamental de la salud y apego de tu bebé.

  • “Sácate la leche para vaciar el seno”. Falso por dos razones. Primero, los senos nunca se vacían completamente (la naturaleza es sabia y siempre sale más y más, aunque sea poco y con muchos esfuerzos del bebé). Segundo, mientras más leche te sacas, más leche produce el cuerpo; por poner un ejemplo, digamos que el bebé tomó 70 ml de un seno y con la bomba te sacas otros 70 ml, entonces tu cerebro le indicará a tu seno tener listos 140 ml la próxima vez que amamantes
  • “Dale de comer cada 3 horas”. Falso. El bebé tiene que comer cada que lo necesite, a demanda. Durante el primer mes, mi bebé comía cada hora y media, ¡y se tardaba alrededor de 1 hora! O a veces después de 5 minutos, pero sólo por 10. Es decir, es muy muy variado. Pero esta situación mejorará y cuando crecen comen más intensamente por corto tiempo y con intervalos más espaciados
  • “Amamanta el mismo tiempo en cada seno”. O dicen ”30 minutos de uno y luego 30 del otro”. Falso. Cada siempre cada toma del bebé es de un seno. Y será turno del otro seno hasta la próxima vez que tu bebé coma. No limites el tiempo en un seno, ya que si lo haces, el bebé no alcanzará a tomar la leche más gorda, que es la de hasta el final y es la que los hace crecer más. Además, puedes desencadenar congestionamiento del seno. Sólo se ofrece el segundo seno en la misma toma si tu bebé ya dejo el primer seno muy suave y ves que se esfuerza mucho por sacar más leche. Ahora bien, puedes utilizar una pulsera o anillo en tu mano para que recuerdes fácilmente qué seno fue el último del que comió, y por ende saber a cual le toca la siguiente toma (o sea, si tu mano derecha tiene la pulsera, significa que lo amamantarás con el seno izquierdo la próxima vez, y cuando suceda cambiarás la pulsera a la mano izquierda).
  • “Despierta a tu bebé para que coma”. Mi doctor me lo decía, pero nunca lo hice, porque mi lógica es: si el bebé duerme, es porque lo necesita. Cuando despierte comerá lo que le faltó durante el sueño. Y así fue. Cuando despertaba comía como un león!
  • “Si el bebé succiona correctamente, no hay dolor al amamantar”. Tengo mis dudas al respecto porque a mí me sucedió. Creo que algunas mujeres tenemos pezones y senos especialmente sensibles que causan dolor en el inicio. No te preocupes si te pasa ésto. Es temporal, esta condición mejorará con el tiempo (un mes me tomó a mí)
  • “El pecho no lo llena” o “se queda con hambre”. De todas las frases, esas son las peores. Es pura ignorancia. Mientras más “te pegues” a tu bebé, más leche producirás. De otra manera el cuerpo lo resiente y no produce la cantidad correcta, entonces es muy posible que en verdad no lo satisfagas y tengas que mezclar tomas de leche materna y de fórmula, lo que eventualmente te llevará a perderla por completo. También hay momentos llamados “brotes de crecimiento” en donde el bebé llora porque necesita mucho más leche de la que estaba consumiendo y tu cuerpo toma algunos días para cubrir la repentina necesidad. Aquí la solución es paciencia, constancia, confianza y mucho aguante.

Congestión de seno

No hay nadie en este mundo (creo) que tenga tanta experiencia en congestión de seno como yo. He sufrido muchísimo de ésto a partir de que mi bebé cumplió un mes y he probado todos los remedios habidos y por haber. Pero no te preocupes, a las mayoría de mujeres nunca les pasa. A mí me sucedió por no haberme informado a tiempo sobre la lactancia a demanda y seguir malos consejos de horarios rígidos…

La congestión mamaria sucede cuando la leche dentro de alguno de los senos se acumula demasiado. Ésto es porque el bebé no comió lo suficiente de ese seno, por no alimentarlo a demanda y frecuentemente, por tratar de “vaciarte” los senos con sacaleche (que es un mito eso de vaciarlos). También puede haber un cierto tipo de congestionamiento cuando aire frío toca tu espalda o pecho.

Cuando tienes congestión tu seno se ve mucho más grande de lo normal (esa inflamación es llamada mastitis), se siente duro (¡como una piedra!) y es doloroso (y puede llegar al punto en el que no podrás levantar el brazo, ya que la piel de tu axila estará estirada a su máxima capacidad hacia el seno hinchado). Fiebre puede presentarse muy probablemente si existe infección (lo cual requiere antibiótico para curarla).

Cómo remediarlo de momento? Lo único que me soluciona completamente este problema es el último consejo de esta sección (y el penúltimo muy bueno también). Tal vez los demás ayudan un poco. Pero comento de cualquier manera todas las recomendaciones, esperando que alguna te acomode mejor. He aquí dichas recomendaciones:

  • Masajes con o sin compresas calientes. Lo he intentado todas las veces para “aflojar” el congestionamiento, pero lo que se gana es muy muy poco. Los masajes deben ser muy suaves, de forma circular sobre el área dura, y de afuera hacia el pezón. Aplícalos un buen rato antes de amamantar a tu bebé
  • Baño o ducha caliente. Si es ducha, con el chorro de agua en el area congestionada. Ya sea baño o ducha, aplica los masajes al mismo tiempo
  • Bolsa de hielo. ¿O frío o calor? Yo me hago la misma pregunta. Las recomendaciones no siempre coinciden. Para lo único que me ayuda el hielo es para disminuir el dolor, no para aflojar la leche. Se recomienda utilizarlo entre las tomas del bebé (no antes de amamantarlo!)
  • Desinflamatorio. Igual que el hielo, sólo buenos para calmar el dolor y la hinchazón
  • Amamantar “en cuatro”. Como si fueras un perrito, con los senos colgando a la hora de amamantar
  • Posiciones extrañas para amamantar al bebé. Coloca al bebé de tal manera que su barbilla apunte al área congestionada. Por ejemplo, si el área congestionada es la mitad externa de tu seno, no amamantes al bebé en tu regazo, sino al revés, con el bebé con todo su cuerpo recostado fuera de tu cuerpo
  • Sacarte la leche. Con sacador manual, eléctrico o con tu propia mano. Muy poca leche he logrado sacar de estas formas. Sólo para que te des una idea, cuando mi seno está bien, puedo sacar 200ml en 10 minutos. Con un seno congestionado, 30ml en varias horas…
  • Solución azteca (jarrito mexicano). Muy buen remedio, no para descongestionar completamente, pero para aflojar la leche y suavisar tu seno justo antes de amamantar a tu hambriento bebé. El consejo original es que consigas un jarrito de barro, con agua muy caliente (¡no tanto como para quemarte!), y que coloques tu seno colgando sobre la boca del jarro de tal manera que lo cierre completamente para que haga succión. Donde yo vivo no pude encontra tal jarrito, pero conseguí un florero de cristal que se ajusta perfectamente a mi seno y con el que puedo sentir la succión suave pero constante que el consejo original describe
  • Amamantar a tu bebé. Ésta es definitivamente la forma más efectiva de solucionar este problema. La mala noticia es que cuando tu bebé intente succionar de ese seno, se desesperará porque no hay leche que salga (o muy poca) y entonces llorará, te morderá y no querrá intentar succionar de ese seno otra vez. Lo único que a mí me funciona es (tristemente) esperar a que el bebé tenga muchísima hambre y succione con toda su fuerza para “destapar” tu seno. Todas las veces que he sufrido de ésto, el bebé lo cura cuando recién se levanta hambriento y adormilado por la mañana

No se si exista medicina para descongestionar el seno, pero alguna vez utilicé un inhalador de oxitocina que me ayudó medianamente.

Pero como mencioné arriba, es una solución de momento. La solución de raíz es definitivamente amamantar frecuentemente, tanto como el bebé lo necesite.

Varios sobre lactancia

  • Si tu bebé se duerme, pero sigue mamando y no sabes cómo “despegarlo”, intenta introducir  suavemente tu dedo meñique entre su boca y tu pezón para romper la succión y así poder apartar a tu bebé
  • Al primer signo de enrojecimiento de tu pezón, unta un poco de tu propia leche. Existen también cremas, pero tu leche es lo mejor. También te recomiendo usar una pezonera de silicón que se ajuste bien a tu pezón mientras te recuperas (probé varias, la mejor para mi fue la marca Avent), y checar que tu bebé tenga la posición correcta. Si no lo haces, el problema puede empeorar al grado de sangrar y sentir gran dolor! También es muy bueno orear los senos después de que el bebé comió (desnuda en casa, ¿porqué no?), y si tienes que salir e irremediablemente ponerte un brassiere, utiliza protectores (Avent) con agujeros para que tu pezón no roce con la ropa; pero procura no utilizarlos por más de dos horas seguidas (la humedad puede crear hongos), o bien, dales un descanzo a tus senos de algunos minutos y vuélvelos a colocar
  • Cuando nació mi bebé me dijeron que si tomaba mi pezón de forma adecuada, amamantar no causaría ningún dolor. Pero no fue así. Sufrí de gran dolor cada vez que amamantaba durante todo el primer mes y en general mis pezones me ardían todo el tiempo (extra-sensibles). No toleraba ningún brassiere; ni siquiera el agua de la regadera, o mi cabello rosando mi pecho. Poco a poco el dolor y la irritación fueron disminuyendo hasta que desaparecieron por completo. Ese mes fue muy triste porque no pude abrazar a mi bebé apechugadamente. Si este es tu caso, ten paciencia, ¡que va a mejorar!
  • Si eres de las que tiene muchísima leche y te fluye cuando te inclinas o te acuestas o en general a lo largo del día, utiliza almohadillas (o pads) dentro de tu brassiere o los protectores de pezones para acumular la leche
  • Si de plano no puedes amamantar directamente a tu bebé, puedes sacarte la leche manualmente o con sacaleche y congelarla como si fueran cubitos de hielo. Tienen una duración de 3 meses en el congelador, y se descongela en baño María
  • Si te enfermas y el doctor te prescribe medicamento, verifica que no afecte a tu bebé ni a tu lactancia. Si afecta, decide por prioridades: si es una gripa, bien podrías prescindir de tomar la medicina, aguantar tus malestares y continuar con tu lactancia; si es algo más grave, podrías terminar temporalmente la lactancia, y cuando estés bien y libre de medicamento, continuarlo (no es tan fácil comenzar de nuevo después de perder la leche, pero sí se puede! Yo estuve en esta situación y después de 5 días de “pegarme” a mi hija, mi cuerpo volvió a producirla, es casi como un milagro de la naturaleza)

Es muy importante que durante tu periodo de lactancia te alimentes muy bien, comiendo lo más sano y variado que puedas. Y trata de hacerlo en pocas cantidades pero frecuentemente. Tú misma notarás que mientras amamantas te sientes muy cansada, hambrienta y sedienta (en mi caso, incluso me daba mucho más hambre lactando que de embarazada!). ¡No te descuides, no te estreses!

Sigue leyendo: Por qué llora un bebé. O ve la lista de temas para la nueva mamá.

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