Agradecimientos

Por la inspiración

En primer lugar, quiero agradecer a mi esposo por todo su amor. Por escucharme y apoyarme, aún cuando no siempre está de acuerdo o comprende mis ideas y mi cultura. “¿En qué te puedo ayudar?” me pregunta todos los días, y a todo le entra: desde cambiar un foco o pañal, bañar a los niños o cocinar, hasta hacerme masajito en los pies o rascarme la espalda🙂. Todos los días hace un gran esfuerzo para poder salir más temprano y llegar a la casa para estar con nosotros. Antier me dijo: “¿Sabes qué?, después de todo, creo que llevas razón en eso de darle tiempo a los niños”, lo cual me conmovió muchísimo, ya que en un principio le había parecido mal el que hubiera renunciado a mi trabajo. Esa es reflexión, y ese es mi gran hombre.

A mis hijos, por hacerme sentir latir mi corazón tan fuerte. ¡Por ser simplemente lo mejor que me ha pasado en la vida! Me faltan palabras para expresar lo que siento, lo que soy y lo que quiero llegar a ser por ustedes…

Gracias a mi Mamá, quien también es mi amiga y confidente. Una mujer con el don de la sabiduría de la vida. Con don de servicio a los demás. Es de esas personas que tienen “ángel” para que los demás se le acerquen en la calle para platicar a gusto. Que es buscada por familiares, vecinos y amigos constantemente porque se “sienten bien” en su hogar. Ella es mi mayor ejemplo para lo que yo quiero emprender. “Sigue su receta”, pienso. Y su receta incluye, en principio, ese servicio y amor del que hablo. Y también tiempo, comunicación, contacto físico, apoyo en Dios y más detalles aparentemente triviales (que para mí no lo son) como comida deliciosa, casa limpia, etc. En fin, la lista no acaba. Su familia es su orgullo, su éxito y el fruto que sembró hace muchos años, y así quiero yo verme un día.

Gracias a mi Papá, otra gran hombre en mi vida. Crecí llena de sus mimos, que cuando era pequeña me parecían exagerados y que ahora comprendo que eran necesarios (ahora soy yo quien trata de llenar de miel pegajosa a mis hijos mientras huyen). Y crecí también con su música y guitarra (desde la locura de los Rolling Stones hasta la poesía profunda de Silvio Rodríguez, e incluso de su propia composición), con su sensibilidad y nostalgia; con sus anécdotas tan divertidas, sus chistes, sus reflexiones y sus charlas interesantes sobre política y otros temas a la hora de la cena. Lo adoran todos sus sobrinos y hermanos -que son muchos- y lo buscan para compartir algún momento especial o pedir un buen consejo. Todo un personaje es él, y tengo la fortuna de ser su hija.

A mi prima Liliana López Ramírez, quien nos ha emocionado a todos con la hermosa familia que está formado y con el rol de mamá tan dedicado que ha desempeñado. Miembro de la Liga de la Leche, ha optado también por lo natural. Con su entrega le hace honor a su madre quien fue también una gran mujer, ejemplo de servicio y amor.

A mi prima Mónica Wright López Castro, por formar junto con su esposo una de las mejores familias que conozco en el planeta. Ojalá hubiera más mujeres como ella, tan espiritual, con tanta conciencia, en un constante camino de ser mejor persona, tan cercana a Dios, con valores inquebrantables.

Ambas crian a sus hijos con mucho apego. Los cargan, los miman, se los comen a besos, caminan y platican con ellos, ¡están juntos todo el día! ¡Cuánto ha valido la pena haber dejado sus trabajos para pasar tiempo con su nueva familia! Y todavía le sobra tiempo para pensar en los demás: en cómo estoy yo y mis bebés, en cómo están otros bebés y sus mamás y poder ayudar dando un buen consejo. Son mujeres que ha valorado siempre el concepto de familia, y así lo expresan a tíos, primos, hermanos y amigos por igual.

A mi prima Erika Wright López Castro, una niña muy limpia de alma, con muchos valores, defensora de los animales, que me emociona mucho con su nuevo matrimonio y sus experimentos en la cocina (que denotan cariño y cuidado del que ama con acciones) y quien potencialmente tendrá una gran familia por la base que tiene, en parte legado del gran hombre que tuvo como padre.

A mi amiga Paulina Patiño Ramírez, quien teniendo una carrera universitaria, juventud e inteligencia y pudiendo conseguir trabajo, también ha preferido quedarse en casa por un tiempo con su pequeño hijo y disfrutar al máximo esta etapa de su vida. Una chica que siempre ofrece su departamento, muy arregladito, con comida rica, donde de verdad se respira armonía. Ella fue una de las primeras personas que me alentó a escribir en la web, y la primera que recibió mis escritos de mamá primeriza.

A mis amigas Yolanda Rodríguez y Berenice Figueroa, una nueva generación de “guerreras” mexicanas valientes y pensantes, quienes se han informado y han luchado por romper los esquemas que la sociedad impone, y han elegido lo mejor para sus bebés, tal y como la naturaleza lo diseñó.

A mi mejor amiga, Carolina Rosas Cerecer, a quien pudiendo no importarle nada de ésto, me escucha, me apoya y me ha animado a compartir ésto públicamente. Siempre al pendiente de mí y de mi familia. Cualquiera quisiera tener tan excelente amiga ¡Cómo nos extrañamos!

A mis amigos Sandra Bautista y Michel Santoro. Un matrimonio muy hermoso, y que han formado uno de los hogares más hospitalarios que conozco. Se desviven por su pequeña Sophie -mi ahijada-, por hacerla feliz, por hacer mil actividades con ella, por darle los más suculentos guisos de Francia, Italia, Suecia y México. Y a quienes muy seguido pedimos que nos conviden. De la felicidad digo, y bueno, si hay comida, pues también🙂.

A mi amiga Carmina, quien es una mamá muy cariñosa y de quien estoy muy orgullosa por el hecho de haber enseñado a sus hijos a hablar tan buen español (nada fácil viviendo en un país extrajero) y enseñarles a rezar el Padre Nuestro y a orar cada noche.

A mi amiga Verónica Pérez Serrano, quien está viviendo una época muy bonita de convivencia con su hija Sofía -también mi ahijada-. Cómo me conmueven sus posts en Facebook diciendo que se va a cenar con ella, al cine, a llevarla a una fiesta, o que simplemente están acogedoramente en casa comiendo algo rico viendo una película. Así me imagino yo algún día con mi hija también.

A Suecia, de quien tanto me he quejado, pero que sí me ha dado y enseñado mucho, y me ha hecho valorar lo que es importante en la vida.

Y finalmente a México, al que quiero regresar pese a lo que todos critican y dicen. Porque es él quien tiene lo que deseo para mi familia. Por el que quiero luchar desde mi trinchera y, si logro “colarme”, quizás desde otro frente más estratégico.

Sé que me faltan muchísimas personas más de mencionar que me inspiran y que son parte del todo. Desde luego mis hermanos, los treinta y tantos primos que tengo, mis tíos y tías a quienes quiero tanto (un familión de lo mejor), y muchos amigos.