Reflexión: La semana santa

Hace unos días asistí al viacrucis que organizó la iglesia. He de confesar que no suelo ir a este tipo de “eventos”, ni dejar de comer carne durante cuaresma, ni mojarme el domigo de gloria… Aunque sí trato de recapacitar y sensibilizarme ante el hecho de que Jesús murió por nosotros y que, así como él cargó su cruz, también cada uno de nosotros tiene la propia que cargar.

El caso es que una buena amiga me invitó y fuimos. Las monjitas que lo organizaron junto con el párroco, hicieron que la gente participara y se parara a leer el texto de cada estación. Texto que no sé de dónde sacaron, pero que estuvo muy, pero muy emotivo. Era una narración de lo pasaba Jesús por cada estación, a través de los ojos de María, su madre. Como si fuera ella quien lo narrara. Hubo personas que lloraron (difícil de evitar, sobre todo para las que somos madres también); que se pusieron en el lugar de ella y que podían imaginar el sufrimiento de una al ver a su hijo siendo tratado así. “Una espada atravesará tu alma”, como Simeón le había dicho, y así fue.

De todo ésto, me surgen varias reflexiones:

Los hijos son prestados (como mi mamá siempre dice). María sabía el propósito de la muerte de su hijo y, comprediéndolo o no en su mente, lo aceptó con su corazón. Por eso no se puso a organizar que lo liberaran, ni enloqueció de tristeza, ni trató durante el camino de evitarle su dolor. Parece simplemente que no hacía nada y que sólo lloraba en silencio. Y yo no lo comprendía antes (incluso hace años pensaba “si yo hubiera sido ella, habría hecho ésto o aquello para ayudarlo”), pero ahora lo veo claramente. Lo que ella tenía que hacer lo hizo durante los 30 años que Dios le “prestó” a su hijo; y lo hizo muy bien. Años que supo aprovechar amándolo, enseñándolo y dejándolo que se acercara a su Padre (el de arriba). Tiempo de familia, con José y María.

Papás y mamás, hay que aprovechar el tiempo que tenemos con nuestros hijos, que no son tan nuestros como pensamos, ni tenemos todos los derechos sobre ellos. Algo sagrado nos los ha encomendado por un tiempo, que no sabemos cuánto será, para que hagamos de ellos buenas personas y cumplan con un buen propósito en este mundo.

¿Qué hubiera sido de Jesús si María le hubiera diho “anda hijo, conviértete en el rey de Israel, que vas a ser a ser muy exitoso y va a haber mucha lana”? ¿Qué hubiera sido de Jesús niño sin la presencia de José, quien los protegía con su humilde oficio y con su nobleza de corazón por creer en él? ¿Qué hubiera sido de Jesús adolescente, si María y José le hubieran dicho que a sus 18 años tenía por fuerza que “independizarse” de ellos? ¿Sería un mismo Jesús si sus padres le hubieran dejado a las escuelas la labor de educarlo en los valores? ¿Serían Jesús y María tan apegados y amorosos, como siempre se muestran en la biblia, si ella lo hubiera dejado en guardería desde sus 40 días de nacido, por 10 horas cada día, mientras ella trabajara? Ellos tres estuvieron juntos durante 30 años, antes de que Jesús decidiera dejarlos para seguir su magisterio. Ese es el ejemplo de LA FAMILIA. Por algo llamada La sagrada familia.

En otra estación del viacrucis decía Jesús: “No lloren por mí. Lloren más bien por ustedes y por sus hijos”. Qué fuerte. O sea, qué andas haciendo ahí parada viéndome nada más, mejor ponte ha hacer algo por tí misma y por tu familia que lo necesita, ¿no? Fue una manera diplomática de decir “ocúpate y no preocupate”. Acción con los tuyos. No mires al cielo, mira a tu alrededor, que hay tanto qué hacer aquí. En vida se hacen las cosas.

Está muy bien sensibilizarnos. Creo que es el primer paso. Pero el segundo no puede faltar en estas fechas ni en ninguna otra: buenas acciones. Cualquiera que sea; una sonrisa en la calle, ofrecer un asiento en el autobús, abrazar a los que amas, escuchar a alguien, aguantarte “la mordida”, devolver el celular que te encontraste, tirar la basura en el bote, jugar más con tus hijos, ayudar económicamente a alguien, aguantar a alguien que no te cae bien, cocinar sin quejarse, soportar con aceptación una enfermedad o la muerte de un ser querido. Hay mil cosas que uno puede hacer en lugar de dejar de comer carne o dejar de fumar…

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18 respuestas a Reflexión: La semana santa

  1. Francisco dijo:

    Me parece excelente todo lo que escribiste y no deja uno de reflexionar y dar todo por cierto. Mi único comentario al respecto, es que tiene de malo cumplir lo que dicta la iglesia católica en lo que respecta a guardar la vigilia y hacer un sacrificio en los días santos… La reflexión nos lleva aun mas a cumplir con estos mandatos.

    • Sonia Lopezcastro dijo:

      ¡Tienes razón! No tiene absolutamente nada de malo cumplirlo. Mi punto más bien es que mucha gente cumple esos mandatos sólo durante esas fechas, pero no continúa con otras acciones buenas en su día a día. Gracias por comentarlo públicamente, me lo llevaré de tarea :-).

    • Lino dijo:

      Hola, Soni, creo que comentar sobre la pasiòn y muerte de Jesùs, es un tema que en los ùltimos años, me ha enseñado mucho. Eres testigo de que mi pobre acercamiento a Dios, se los debo a ustedes como familia; en mi idiosincracia, aùn no està latente en valorar que debemos hacer o no en la semana mayor. En mi caso, desde hace ya algunos años, tengo que trabajar muy duro todos esos dìas porque necesito enfrentar a la vida y estoy consciente de que la gran mayorìa de los catòlicos, huyen de sus localidades para disfrutar del sol y el mar, “gracias a dios”. Ojalà recuerdes que siempre platicàbamos de por què en Cuba, el gobierno de Fidel Castro, nos cerrò, las puertas de las iglesias para que no tuvièramos màs que solo una ideologìa, la marxista-leninista, gracias a la fuerte labor de la iglesia y sus representantes, hoy en dìa, ya somos muchos cubanos, los que estamos bautizados por la iglesia catòlica, y tambièn somos muchos, los que encontramos o por lo menos intentamos tener mucha fe en las palabras de Jesùs. Lo que acabas de compartirme, debe estar reflejado, en los medios de comunicaciòn, en la educaciòn cotidiana, para que ya se vaya interpretando que la semana santa es una època donde la familia està obligada a confirmar el bien proceder de los hijos, para que puedan vivir con valores en una sociedad donde ya los jòvenes, viven impulsados por la violencia y el odio.

      • Sonia Lopezcastro dijo:

        Hermanito de corazón Lino:
        Hace mucho que no sabía de tí. No sabes cómo me latió mi corazón al ver que habías dejado un comentario. ¡Y qué comentario! Andabas inspirado, ¿verdad? :-) Y te juro que me contagias esa inspiración, porque yo he sido testigo de tus luchas internas (y externas también), y de cómo Dios ha estado junto a tí, y el que estés consciente de ello hace que valga la pena. Que valga mucho hermano. Que tu duro trabajar tenga un soporte y una razón de ser.
        Y hasta interesante es tu comentario desde el punto de vista político. Yo consideraba que las visitas papales (lo pongo como ejemplo de una de las labores de la iglesia que mencionas) eran un tanto vacías, pero ahora veo que, con una persona a quien le muevan el alma, cumplen con su objetivo.
        Te quiero y te extraño mucho! Escribe más por favor.

  2. Eduardo dijo:

    Como dice la pelicula gladiador, “tus defectos como hijo, son mis errores como padre” o algo así

    • Sonia Lopezcastro dijo:

      No estoy tan segura de que esa frase sea siempre cierta… Creo que tendré que esperar unos 10 años más para ver qué tanto se reflejan mis errores como madre. Por lo pronto, como hija, no puedo culpar a mis padres de mis defectos; quizás originalmente sí fue algo que ellos encausaron, pero mientras vamos creciendo, hay mil factores que influyen en cómo somos. Y al final está la voluntad, para cambiar esos defectos y no transmitirlos a los que vienen de nosotros.

  3. David Bautista dijo:

    Hola, hace muchos años yo cai en la cuenta que habia sido elegido para algo grande (en lo espiritual) y eso me llevó a una búsqueda incesante por descubrir los secretos y motivos de Dios… Devoré libros investigando, cuestioné todo y a todos, pero no me detuve ahí, por un momento caí en el absurdo presentimiento que yo era “el elegido” ¿para qué? ni yo mismo lo sabía… pero en esa rabiosa y frenética búsqueda fui descubriendo cosas que jamás me imaginé y conocí a alguien muy especial a mi Amado Maestro Jesús y entonces fui encontrando templanza, sentido y rumbo a cada paso que daba. Pero las dudas se incrementaban y las preguntas aumentaban, pero el camino para hallar las respuestas fue menos traumático, más sutil pero contundente e infalible… Pero mi misión seguía sin sentido.

    Hoy hace casi 9 meses, lo encontré… al fin hallé la paz y el por qué de esa hambre de conocimiento y preparación… MI HIJO, desde hace años tenia la idea de la gran bedición, privilegio y responsabilidad que implica ser Padre, pero hoy que veo a mi paquetito de amor, comprendo los designios de mi Padre de Cielo, todo fue un entrenamiento, una preparación para transmitirle lo mejor a mi pequeño.

    Sonia me gustó mucho tu refelxión porque plasma verazmente la visión de una Madre con respecto a la Misión de su Hijo, el respetar su camino aunque le doliera, el arropar con AMOR durante toda una vida el emablaje principal de la vida de su Hijo, y José aportó la sustancia de una vida magnifica como fué la templanza y el caracter del Maestro. Esa dualidad es indisoluble para poder aspirar a la formación de un buen ser Humano.

    El Padre aporta el caracter del niño y la Madre el sentimiento… Si un niño triunfa en la vida es gracias a las bases que aportó su Padre pero si ese niño es una buena persona es gracias a su Madre. Hay excepciones, si, pero ese es tema de otra reflexión.

    ¿Que me deja la semana santa?
    La confirmación de que detrás de todo ese oropel y púrpuras cobijando altares o protegiendo tabernáculos, está la Verdad viva de un hombre que con su vida demostró la verdad de un Padre Universal, que es accesible para todos los seres humanos y la imensa felicidad para los seres humanos que se han atrevido a mirar hacia su interior y descubrir que poseemos el linaje de los cielos, somos parte de esa perfección… ¡¡¡Solo hay que despertar a la vida!!! ¡¡Somos hijos del padre Universal!! y debemos de actuar acorde con esa verdad honrando esa herencia….

    • Sonia Lopezcastro dijo:

      Ojalá todos los papás pensaran y sintieran como tú que ésto de ser padre es una misión designada desde arriba, y también tuvieran claro el significado del rol de la mamá y el papá con los hijos. Creo que lo resumiste mejor que yo :-D

  4. Carlos López dijo:

    Hola Sonia¡¡¡¡ soy Charles tu hermano.

    Pues muy buena tu reflexión, y tienes toda la razón. Es lamentable que la gran mayoría (y mas lamentable los que nos llamamos “católicos”) agarremos estos días solamente de relajo, descanso o vacaciones sin detenernos a reflexionar sobre el verdadero significado del suceso y fiesta MAS IMPORTANTE EN LA IGLESIA.
    O nos quedamos en pura tradición y sentimentalismo fugaz de llorar y decir: “pobre Jesus, cuanto sufrió”. Triste que asi somos la mayoría de católicos en México, por eso “estadísticamente” somos muy religiosos, pero realmente como sociedad nos falta muuuuuuucho.

    • Sonia Lopezcastro dijo:

      Muy cierto lo que dices hermano. “Vacaciones, tradición y sentimentalismo fugaz”, eso me gustó que lo dijeras. Es como si fueramos tan sólo espectadores y no parte de ese dolor. Creí que esta reflexión le llegaría más a los que tuvieran hijos, pero me da gusto ver que aplica también a los solteros ;-b.

  5. Erika Wright dijo:

    Flaquita coincido contigo … yo aun no soy madre sin embargo si soy un Ser Humano que busca y anhela un mejor lugar para vivir y creo que la base de esto, efectivamente, es la Familia, por lo que comenzar por ahí sin duda es uno de los mejores caminos. Como bien dices, no se trata de ser rigurosos y no comer carne, (por ejemplo) hoy en día, nuestro país, nuestro planeta! nos exige ser mejores Seres Humanos con pequeñas pero valiosas acciones del día a día ; ) TQM y FELICIDADES por tu iniciativa.

    • Sonia Lopezcastro dijo:

      Y yo se que tú eres una de esas personas que piensan y trabajan en esas acciones China, y estoy orgullosa de ello. Por ahí hay un comentario acerca de tí en los Agradecimientos de este blog :-).

  6. Ana Patricia dijo:

    Muy cierto todo lo que expresas en tu reflexión, además de linda.
    Desafortunadamente es cierto que se tiene una triste cultura de la sociedad, es demasiado desconsolador ver como no podemos ayudarnos en algo tan mínimo como ceder un lugar a quien lo necesita al trasladarse en el trasporte público, ceder el paso a los peatones en los semáforos en rojo aunque no haya carro en el contraflujo……, esas entre muchas más.
    Uff!! Que complicado cambiar esto cuando han sido años y años de falta de valores, principios, educación……….. Creo me desvié un poco del tema original, al igual que Charles tu hermano (Mi novio:-)) lamento que la mayoría de la sociedad tome estos días para irse de relajo y/o vacaciones sin conocer el verdadero significado.Muchas Gracias Sonia/ Charles por compartir.

    • Sonia Lopezcastro dijo:

      Sí, es muy difícil cambiar… A mí me pasa seguido que, si no me “sintonizo” en una buena actitud antes de iniciar el día, se me barren esos detalles cotidianos que a veces le pueden “hacer el día” a otra persona. Creo que sería más fácil para los nuevos seres humanos que vienen, adoptar una buena actitud si así se les educara desde el comienzo de sus vidas; pero eso implica que, antes de tener hijos (o mientras los tenemos), intentemos de verdad cambiar, aún con muchos esfuerzos.
      Tengo un amigo que siempre lleva en la bolsa de su chamarra algunos dulces. Cuando alguien se porta amable o hace algo fuera de lo ordinario (como ceder lugar en el transporte), él se lo agradece y le regala uno de los dulces por haber hecho su día. De esa manera “incentiva” a la gente a hacerlo de nuevo porque se siente bien y hace sentir bien. Podría ser una buena práctica a aplicar, ¿no crees? Obvio que lo ideal sería que la gente fuera buena aún sin tener que ser recompensada, pero creo que es una buena idea para empezar a animar a hacer algo bueno.

  7. xanitzitzi dijo:

    Gracias por compartir con nosotros esas reflexiones Sonia. Comparto la mayoría de las cosas que dices, especialmente eso de que los hijos son prestados y somos nosotros los adultos los “responsables” de hacer de esas “creaturas” las personas que al cabo del tiempo imitarán nuestras acciones y no al contrario como alguien antes ha escrito. Ese adagio de que se cosecha lo que se siembra no puede ser más cierto y por eso me parece absurdo pretender dejar a nuestros hijos la responsabilidad de amarnos si no les hemos enseñado cómo hacerlo. Lo único en lo que sí tengo una percepción distinta es en lo de los chavitos suecos, tal vez por mi trabajo cercano con ellos, pero a mi me parece que al contrario de lo que he visto en México (en muchísimas ocasiones) los chavitos de aquí tienen una forma muy bonita de poner en práctica sus valores, pero claro, como bien dices tú, yo me baso sólo en experiencias personales y por lo tanto subjetivas. Yo mientras tanto, y antes de que a Valentina le crezcan esas alas que a mi misma me dieron mis padres, me la como a besos cada día por si un día resulta que nos dicen los científicos que los apapachos previenen las enfermedades del alma (ah pero…ya es así que no? l.o.l)

  8. Sonia Lopezcastro dijo:

    Muy hermoso tu comentario Xany. Gracias por compartirlo. Ojalá tengas oportunidad (aquí o en otro artículo) de contarnos más de lo bueno de los jovenes en Suecia.

  9. Emmanuel dijo:

    Pues muy respetable todo punto, yo como no soy católico pues solamente me queda Dar las gracias por estos días de vacaciones :)

  10. Sonia Lopezcastro dijo:

    ¡Se me hizo un nudo en la garganta al leerte José Luis! Nunca antes había pensado en lo que dices. Quizás porque mis hijos son muy pequeños, mi visión es siempre de mí hacia ellos. Y cuando tuve mi tiempo de hija de familia, era tan egoísta (más de lo actual) que nunca sentí que mis padres fueran “prestados”. Pero tienes muchísima razón, lo que me hace concluir que ni padres ni hijos nos pertenecemos y que ambos tenemos que valorar nuestro tiempo juntos. Me pregunto cómo es que no lo vi antes… somos los hijos quienes dejamos a nuestros padres cuando crecemos; físicamente cuando cambiamos de domicilio y formamos nuestra propia familia, pero de otra manera deberíamos estar siempre al pendiente el uno del otro, eso me queda clarísimo. Honrar a nuestros padres, sin importar cómo fueron o qué hicieron o qué dijeron.

    Me acordé ahora de esa parte de la biblia de las bodas de Caná, en donde María le pide a su hijo que “les echara la mano con el vino”, que ya se había acabado. Siempre pensé que Jesús hubiera podido decir “ay mamá, no inventes, mis milagros son para cosas sagradas…”, pero en vez de eso, calladito, la obedeció.

    Lo que compartes es muy íntimo José Luis, y te lo agradezco muchísimo porque sí sensibiliza. Me aplicas una “manita de puerco” amigo, que yo como hija soy super respondona (entre otras cosas negativas).

    Y el último punto, el de la religión, yo creo que si la gente cumple las reglas de la iglesia al pie de la letra o no, mientras lo que haga lo haga con fé, y por ende, los llene en su vida (y no perjudique la de otros), es desde luego positivo. Así que no estoy para nada en contra de ser “ratita de iglesia”, como las llamas.

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